Noticias

Estudiar Idiomas Mantiene Joven al Cerebro

Un estudio de la Universidad de Lund en Suecia, encontró que aprender idiomas se constituye como un tipo  de "gimnasia cerebral" pues promueve el crecimiento del hipocampo y otras tres áreas de la corteza cerebral. 

brain gym"Diferentes partes del cerebro se desarrollan en distintos niveles dependiendo de cuán bien se desempeñaran los estudiantes y cuánto esfuerzo necesitaran hacer para avanzar", explicó Johan Martensson, psicólogo a cargo del estudio. Los investigadores trabajaron con jóvenes que tenían un talento especial para los idiomas. Ellos lograron hablar fluidamente el árabe o ruso tras 13 meses de estudio y sin tener ningún conocimiento previo.

Estas personas eran parte de la Academia de Interpretación de las Fuerzas Armadas de Suecia y recibieron el curso de mañana a noche, los siete días a la semana. Martensson registró su actividad cerebral usando equipos de resonancia magnética funcional cada tres meses, antes y después de una jornada de estudio. El psicólogo notó que varias partes del cerebro comenzaron a desarrollarse gracias al estudio de los idiomas.

El hipocampo, que está relacionado con el aprendizaje de nueva información, y tres áreas de la corteza cerebral involucradas en el estudio de los idiomas crecieron en tamaño. Además, el giro frontal medial, una parte de la corteza motora, se desarrolló mucho en los voluntarios que necesitaban esforzarse más para aprender.

"Entre otras cosas, se cree que el hipocampo tiene un papel importante en la formación de nuevos recuerdos, en la inhibición del comportamiento, navegación en el espacio físico y la memoria espacial".

Ciertas palabras activan en el cerebro zonas semejantes (el córtex motor y premotor) a las que son estimuladas cuando realizamos actividades físicas, como mover la lengua, los brazos y las piernas. Es lo que ocurre con verbos como "correr", "coger" o "lamer", que implican acción. La investigación llevada a cabo por Hauk, Johnsrude y Pulvermuller en 2004 puso de manifiesto que nuestro lenguaje y nuestro cuerpo están más unidos de lo que solemos pensar.

"Hablar es moverse"

Martensson concluyó que las partes del cerebro que crecieron son las que se asocian a la facilidad para aprender un lenguaje. También encontró que el desempeño de los participantes se asocia con diferencias en los cambios cerebrales. En vista de los resultados, Martensson afirma que "hay evidencia que sugiere que aprender idiomas es una buena manera de mantener al cerebro en forma".

Con información de Inspirulina.com / Foto: ConexEducation®